Cuando los niños están listos para dejar el jardín de niños y entrar a la primaria, están deseosos de explorar todo el mundo por segunda vez. Antes se identificaban con él y lo imitaban; ahora, a un nivel más consciente, están listos para conocer de nuevo, por medio de la imaginación. Cualquier cosa que apele a la imaginación y que se sienta profundamente remueve y activa los sentimientos, y se puede recordar y aprender. Los años de la educación primaria son el tiempo propicio para educar la inteligencia del sentir.

La tarea del maestro es hacer que el aprendizaje sea una vivencia que ponga en acción la cabeza, las manos y el corazón del niño. En esta etapa de desarrollo, el niño se beneficia de la guía constante de una autoridad respetada, que sirve como digno modelo de pensamiento y obra.
El maestro titular es el responsable de la clase principal, que incluye asignaturas académicas como: matemáticas, historia, español, zoología, botánica, astronomía, dibujo de forma, geometría, agricultura, construcción, composición, mitologías. En las clases complementarias se trabaja música, danza, inglés, acuarela, movimiento y trabajo manual (tejido, talla en madera y barro).


En la metodología Waldorf los niños elaboran sus propios libros de texto. Cada alumno crea un registro de la clase principal en cuadernos que él mismo elabora con composiciones, diagramas e ilustraciones, y que realiza con mucho esmero y de manera artística.

En esta sección se encuentran los grados de 1° a 5°.